La influencia de los colores en nuestro estado de ánimo es un fenómeno que se viene estudiando desde el siglo XVIII. Concretamente, la influencia de la gama cromática sobre el descanso también ha sido ampliamente estudiada. A continuación te hablaremos sobre cómo afectan las diferentes tonalidades a nuestro estado de ánimo, y por consiguiente a la relajación y al descanso.

Azul

Diversos estudios coinciden en señalar el azul como el color preferido por lo durmientes. Esto quiere decir que las personas que duermen en habitaciones pintadas o decoradas con tonos azules duermen más y mejor.

Amarillo

El amarillo en un tono suave, relaja el sistema nervioso, por lo que favorece una mejor conciliación del sueño y un mayor descanso.

Verde

Se ha demostrado que las personas que dormían en habitaciones pintadas o decoradas en color verde, se despertaban de mejor humor y más animadas.

Blanco

El color blanco es el de la relajación por excelencia. Transmite paz, calma y pureza y favorece un ambiente de positividad.