Dormir la siesta puede reportarte numerosos beneficios como mejorar el humor, reducir el nivel de fatiga, aumentar el nivel de concentración y alerta y promover un estado de relajación, entre otros. Sin embargo, para que una siesta sea beneficiosa hay que tener en cuenta diferentes factores:

1. Mejor siestas cortas

Con una siesta de unos 15 minutos será suficiente para notar que mejora el estado de alerta, el rendimiento cognitivo y el estado de ánimo. Como ventaja, al no llegar a la fase de sueño profundo, no sentirás sensación de lentitud o somnolencia al despertar.

2. A primera hora de la tarde

Echar la siesta más tarde de las 15.00 puede interferir con el sueño nocturno, sobre todo si se trata de una siesta larga. Por lo que es recomendable hacerlo a primera hora de la tarde.

3. Crea un ambiente de descanso

Evita sonidos de fondo mientras duermes la siesta. Mejor hacerlo con poca luz, en una habitación silenciosa y bien ventilada. También es preferible que duermas sobre una buena superficie de descanso, así que mejor echa la siesta en tu colchón antes que en un incómodo sofá o sillón.

Dormir la siesta puede ser muy beneficioso siempre que sigamos algunas pautas como las que te hemos mostrado. Así que, ¡felices sueños!