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¿CÓMO DORMÍAN EN LA EDAD MEDIA?

Sabías que en la Edad Media se hizo popular la expresión "Hacer la cama" muchas personas eran juglares y viajaban para ganarse el sustento, se tenían que buscar la vida y hacer ellos mismos los colchones para dormir.



El colchón en el que dormimos, ese perfecto desconocido, ha pasado por innumerables cambios a través de la historia hasta llegar a ser esa pieza perfecta sobre la que dormimos en la actualidad.

En verdad tenemos una gran suerte, sobretodo si observamos cómo dormían antigüamente, por ejemplo, en la Prehistoria se dormía sobre el suelo, hasta que a un listillo se le ocurrió amontonar hojas o hierbas para aislar el frío, por supuesto, dormían todos juntos para darse calor unos a otros.


El colchón más antigüo encontrado es del Paleolítico, lo hallaron en Sudáfrica (77.000 años), estaba hecho de una amalgama de vegetales, hierbas y juncos, nada mal.


Los más creativos, los persas, en el 3600 A.C. usaban colchones confeccionados con piel de cabra y los rellenaban con agua.


Los egipcios como siempre los más vanguardistas, en el año 3400 A.C. ya separaban el colchón del suelo para evitar así los insectos, las plagas y el frío, construían camas de madera que sólo podían tener los nobles. Tanto los nobles como las castas humildes usaban hojas de palma para hacer sus colchones, lo que los diferenciaba era el tipo de tela que usaban. Lo más notorio en sus camas era el reposacabezas, su altura era proporcional a la altura del hombro y hacía la función de almohada, ellos dormían de lado, la postura más saludable, mira que listos.


Los romanos que eran más sofisticados rellenaban sus colchones con tela, lana y heno, los más pudientes los llenaban además con plumas, los más pobres los hacían sólo con paja. Los colocaban sobre camas de madera con patas o sobre una especie de cajas abiertas. Los colchones eran cubiertos con pieles en épocas de frío y ya usaban almohada.


Finalmente llegamos a la Edad Media, todo esto viene a colación porque este 2 y 3 de Septiembre se celebra en Pontevedra, donde vivo, "La Feira Franca", es la feria medieval que por fin vuelve a celebrarse tras la pesadilla del Covid, es muy chula, la ciudad cambia de estética, hay un Torneo Medieval, música, teatro, comida y todos los asistentes van vestidos de la época; en fin, muy recomendable y bueno, me vino la duda y me puse a indagar...



En la Edad Media los colchones se forraban con telas gruesas de estopa o se hacían de lino y se rellenaban con paja, plumas y telas, debido a las enfermedades, había que airearlos, sacudirlos y cambiar los rellenos con frecuencia, se pudrían con facilidad y eran nido fácil para pulgas, chinches y piojos para lo que algunos doctores de la época recomendaban usar ajo, utilizaban sábanas de lino llamadas cubiertas. Para taparse se envolvían totalmente con mantas delgadas.


Lo normal era acostarse desnudos para evitar que la ropa se llenase de pulgas o piojos, se dormían todos en una cama por aquello del espacio reducido y por el frío, incluso más de 6 personas dormían juntas. Se colocaban tapices sobre el suelo y sobre ellos colchones, almohadones de crin animal y también se usaban pieles animales como cobertores. Entonces la apariencia marcaba la clase social y se empezaron a usar camas de madera con trabajos artísticos de madera, pintura y escultura. Empleaban cortinas enormes como partes de la cama, un lienzo cubría el colchón y telas rodeaban toda la estructura de la cama para evitar las moscas. Lo sirvientes golpeaban con un palo las camas antes de acostarse para asegurarse de que nadie se ocultaba en éstas pues eran muy grandes.


La cama era un lugar para socializar, era común que los criados o doncellas durmieran junto a su señor o dama. De hecho, a los invitados se les hacía un hueco en la cama como muestra de atención y distinción hacia ellos. Poco a poco se fue modernizando la forma de dormir y las personas dejaron de enrrollarse a modo bebé, las mantas y pieles colgaban de la cama como lo hacen actualmente. También existían los nórdicos, eran unos colchones delgados rellenos de plumas.


La cama era consideraba como un bien tan valioso que se transmitía de generación en generación, esto se sabe porque aparecían en los testamento y documentos legales de la época. Las familias más pudientes heredaban juegos completos de cama con cortinas y ropa de cama que se convertían en joyas, legados transmitidos durante generaciones.


Por otro lado, los pobres soldados debían fortalecer su carácter y se creía que mientras más duro fuese el lecho donde dormían, más fuertes serían. El rey escocés Edgar prohibió incluso a nobles pagarse colchones de plumas, a pesar de que podían permitírselo, esto para evitar que la blandura del colchón les llevase al afeminamiento y la debilidad de carácter, incluso desnudarse y quitarse la malla, era considerado poco varonil. Cuando los normandos conquistaron a los anglosajones les parecían poco civilizados; no me extraña.


Por supuesto que nobles y reyes tenían más comodidades, de ahí viene la denominación de colchones King o Queen Size que se usan en nuestros días en algunos países.


Desde esa época ha pasado mucho tiempo ya, desafortunadamente siguen habiendo personas que no pueden permitirse tener un colchón decente donde dormir.


Si tu colchón empieza a abrazarte, te hundes demasiado y ya parece del medioevo, ya es hora de cambiarlo, recuerda que dormir bien es una cuestión de salud.


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